La potencia de Toro con la elegancia de Ribera del Duero

En la milenaria comarca de la Tierra del Vino de Zamora, enriquecida por el paso de peregrinos que caminan desde hace siglos por la Vía de la Planta, Bodegas Viñas del Cenit cobra sentido a través de algunos de los viñedos centenarios más singulares de España. Viñas del Cenit, nace en 2006 con la vocación de mantener el incalculable patrimonio vinícola de la zona y convertirlo en vinos inolvidables.

El río Duero atraviesa desde su nacimiento paisajes de viñas, a ambos lados de su cauce, desde la fría provincia de Soria, dando sentido a comarcas como La Ribera del Duero, Rueda o Toro y llegando a la Tierra del Vino de Zamora poco antes de cambiar su nombre, conforme se adentra en el vecino Portugal. La Vía de la Plata ha sido tan determinante para la zona como que ha propiciado una gran afluencia de peregrinos que fueron introduciendo distintas variedades de uva en la zona, dando lugar a la selección a través de los años de los mejores clones y mejores adaptaciones de los mismos, llegando así a tener un clon de Tempranillo totalmente único y con gran personalidad.

La comarca zamorana de Tierra del Vino se dedica a la producción de vino desde el siglo XI, según indican los textos más antiguos encontrados. Históricamente la economía de la zona estuvo basada al 100% en la producción de vino y elaboración de aguardiente. Esta tradición vitivinícola y el amor por las viñas de los habitantes de la zona han permitido preservar los viñedos de más de 150 años, particularmente en el área donde se encuentra la bodega, en la localidad de Villanueva de Campeán.

Con estos viñedos únicos y con el amor por ellos que siguen profesándoles las personas que los cuidan a lo largo de todo el ciclo de la vid, se tejen cada año grandes vinos que se construyen con un equilibrio único entre la potencia y el carácter que les da la zona, y una maravillosa acidez que les aporta finura, elegancia y capacidad de vivir y evolucionar en botella durante años.