ventilada, algo que compensa los rigores térmicos estivales y minimiza los riesgos de enfermedades de la viña. El arranque de vendimia suele coincidir con la primera quincena de octubre. Estos veteranos viñedos de
Tempranillo tienen una increíble capacidad para autorregularse en función de las características de cada añada. No es extraño que en años de rendimientos cortos, la cepa no alcance a producir un kilo de uvas.
TEMPRANILLO CON CARÁCTER DIFERENCIADOR
